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GANCICLOVIR , y CsA

Escrito por drodriguezchico 29-03-2012 en General. Comentarios (0)

 

 

El herpes ocular es una de las principales causas de ceguera ( por patología en la cornea) en todo el mundo . Se estima que 50.000 casos surgen en los Estados Unidos cada año, y la enfermedad sigue siendo difícil de diagnosticar y tratar. En esta edición, Herbert E. Kaufman, MD, revisa el desarrollo histórico del tratamiento antiviral para el virus del herpes simple (VHS) del ojo. Es clave para entenderlo, que es  la queratitis herpética un problema con el que todos los oftalmólogos deben estar familiarizados , y que los estudios sobre la enfermedad herpética ocular  (HEDS) continuarán proporcionando el estándar para el tratamiento clínico de los diferentes tipos de herpes ocular.

 

 

 


Lo que sí es nuevo ya (HEDS) es la disponibilidad de gel oftálmico ganciclovir. El ganciclovir ofrece un excelente perfil de seguridad ya que el medicamento se activa por una enzima que se encuentra sólo en las células infectadas por virus, por lo tanto evitamos afectar a las células normales . El trifluridina, como alternativa, por el contrario, afecta tanto a las células normales como a las infectadas, y por lo tanto, los signos de toxicidad de la superficie ocular son comunes y pueden contribuir a retardar la curación. Las pruebas recogidas sobre la seguridad y la eficacia de gel de ganciclovir apoya claramente su uso para el tratamiento antiviral de la queratitis por herpes simple: eficacia en ensayos clínicos, menos toxicidad que trifluridina, la dosificación más conveniente y el almacenamiento a temperatura ambiente.

Otra infección de la superficie ocular, es la enfermedad por adenovirus, produce una queratoconjuntivitis severa que, al igual que el VHS, puede causar pérdida de visión. Con esta patología por adenovirus, los signos en la córnea aparecen como infiltrados subepiteliales que pueden durar años. Además, las infecciones por adenovirus son extremadamente contagiosas, potencialmente se extiende a varios miembros de la familia, compañeros de trabajo y otros . 

 

 

El ganciclovir ha demostrado ser potencialmente útil para la enfermedad adenovírica, en ensayos clínicos . En estudios de laboratorio, los datos indican que se reduce a la mitad del tiempo de la diseminación del virus, que podría traducirse en una menor probabilidad de propagación de la enfermedad y tal vez acortar el período de signos clínicos. Sin embargo, tanto el edema disciforme asociado con el VHS, como los hallazgos corneales en la QC por adenovirus, parecen haber una naturaleza inflamatoria en el lugar de replicación viral activa. Para evitar mas daño en la córnea, a la terapia antiinflamatoria se le añadirá el tratamiento antiviral.


Al igual que con otras infecciones, vemos un tema recurrente : la necesidad de tratar el patógeno subyacente, y al mismo tiempo el control de la respuesta inflamatoria que puede ser más dañina que el propio agente infeccioso. El equilibrio entre estas dos necesidades sigue siendo un reto, porque los agentes antiinflamatorios como los esteroides con frecuencia aumentan las infecciones microbianas y por lo tanto puede ser perjudicial si la infección no se controla primero. La reciente tesis sobre el SCUT2 ( uso de los esteroides en el tratamiento de la úlcera bacteriana), nos ayuda a valorar que los pacientes con pérdida visual severa o grandes úlceras centrales parecen beneficiarse del uso de esteroides, después del tratamiento antimicrobiano inicial durante 48 horas . Es decir 2 dias iniciales con tratamiento antivirico ó antibacteriano, y después, colirios de esteroides.

 


Quizás el futuro será proporcionar nuevos agentes antiinflamatorios más específicos y menos tóxicos para la superficie corneo-conjuntival, junto con el agente antimicrobiano específico. A medida que aprendemos más sobre la superficie ocular y la respuesta inflamatoria, los nuevos paradigmas de tratamiento nos proporcionaran oportunidades mucho mejores para controlar las infecciones y sus efectos sobre el tejido ocular.

 

 

 

RODOPSINA..…QLT091001

Escrito por drodriguezchico 29-03-2012 en General. Comentarios (0)

 

 

 

Primeros resultados positivos reportados para el tratamiento de la retinosis pigmentaria

 1b QLT , está en fase de prueba , como tratamiento para la retinosis pigmentaria.  Ha demostrado resultados positivos, preliminares, que incluyen cambios rápidos, estadística y clínicamente significativos, en la evolución de los campos visuales y en la agudeza visual de estos pacientes.

 


El compuesto, QLT091001, está en intima relación con el 11-cis-retinal, que es un componente en la síntesis  de rodopsina. Se está estudiando como tratamiento en casos de retinitis pigmentosa, debido a mutaciones genéticas en las proteínas del epitelio pigmentario retiniano lecitina 65: aciltransferasa retinol.

A los pacientes, se les administró una vez al día durante 7 días;  con un seguimiento a los 7, 14 y 30 días. En el día 7, las estructuras de la retina mostraron mejoras en el 34%. En el día 14, las mejoras fueron de 29%, en el día 30, que fueron del 23%.

 



QLT091001 tiene designación de medicamento extranjero en los EE.UU. Para la Food and Drug Administration (FDA), es designado para la amaurosis congénita de Leber y la retinitis pigmentosa. El ensayo en  fase 1b para la amaurosis congénita de Leber ya ha sido completado, y la compañía está llevando a cabo el seguimiento y el re-tratamiento de los pacientes.

 

más MUCINA, en el ojo seco

Escrito por drodriguezchico 29-03-2012 en General. Comentarios (0)

 

NIVELES ELEVADOS DE MUCINA  en las mujeres posmenopáusicas con ojo seco


Se estudian y se comparan los niveles de mucina en la superficie ocular de las mujeres posmenopáusicas, con y sin antecedentes de ojo seco.

Se determinan si los niveles de las mucinas,  MUC1 y MUC16, y la MUC5AC , en la membrana glicocálix de las células caliciformes,  secretoras de ésta, se ven alteradas en las células de la conjuntiva de las mujeres posmenopáusicas que presentan una historia de ojo seco;  y si los niveles de mucina se correlacionan con esta patología
.

 

 

 



Ochenta y cuatro mujeres posmenopáusicas con una historia de ojo seco y 30 sujetos normales fueron  estudiados en este trabajo. Se realizaron muestras de citología de impresión,  se recogieron la mucina ARN m,  y se realizó un análisis de proteínas. Las lágrimas fueron recogidas para el ensayo de la mucina. Se utilizaron la reacción en cadena de polimerasa , Western blot, y la enzima-inmunoensayo para cuantificar MUC1, MUC16, y los niveles de MUC5AC.

Las mujeres posmenopáusicas con antecedentes de ojo seco muestran significativamente mayor MUC1  en comparación con sujetos normales (p <0,001 y P <0,01, respectivamente). Del mismo modo, los niveles de proteínas celulares MUC16 fueron significativamente mayores (P <0,001). Los niveles de mucina se encontraron en correlación con la clínica de los sujetos. Aunque los niveles de proteínas celulares MUC5AC se aumentan en pacientes sintomáticos, el incremento no alcanzó significación estadística.

 

 



 

Como conclusión, se puede afirmar que la elevación de la MUC1 y MUC16 ARNm y / o niveles de proteína en las mujeres posmenopáusicas con ojo seco, puede ser una respuesta compensatoria a la irritación y la inflamación asociados con la enfermedad.

 

 

CON CELULAS DE LA MEDULA OSEA PROPIA

Escrito por drodriguezchico 26-03-2012 en General. Comentarios (0)

 

 

Una nueva estrategia para prevenir el rechazo tras un trasplante de riñón

 

-La terapia inmunosupresora se puede reducir con la infusión de células madre

-La recuperación de la función renal es más rápida y el pronóstico es mejor

 

 

 

 

Uno de los principales problemas tras recibir un trasplante es el rechazo del nuevo órgano, bien en los primeros días de la intervención o bien a largo plazo. Aunque en los últimos años se ha conseguido mejorar la tasa del rechazo agudo, el crónico sigue siendo un problema. Investigadores de la Universidad de Xiamen, en Fuzhou (China), han desarrollado una terapia con células madre de la médula ósea del propio paciente que mejora la supervivencia del riñón trasplantado con menos medicación inmunosupresora.

Si no se administra un tratamiento inmunosupresor, el órgano trasplantado sufre un daño progresivo por el sistema inmunológico del receptor. Gracias a esta terapia, la supervivencia al año de un injerto renal es superior al 90% en muchos centros hospitalarios. Sin embargo, la supervivencia del órgano a largo plazo supone todavía un gran problema.

Habitualmente, la terapia inmunosupresora consta de dos fases. Un tratamiento de inducción que consiste en el empleo de agentes biológicos para bloquear la activación del sistema inmunológico y otro de mantenimiento, en el que se utilizan fármacos ya clásicos en este campo, como la ciclosporina o el tacrólimus. 

 

 

 

"El mayor problema de los trasplantes es el rechazo crónico, porque no está bien controlado. No se sabe bien a qué se debe. No está claro que sea sólo un problema inmunológico porque tiene un componente de fibrosis. La ciclosporina tiene efectos nefrotóxicos y produce, a la larga, insuficiencia renal. Esto contribuye, en cualquier tipo de trasplante, a perder riñones a largo plazo", explica Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).

La aportación de los investigadores de la Universidad de Xiamen ha sido la modificación de la terapia de inducción. En lugar de utilizar la terapia clásica, se han empleado células mesenquimales (un tipo de células madre) de la médula ósea del propio paciente, extraídas bajo anestesia local y administradas 10 minutos antes del injerto y dos semanas después. Para demostrar si esta estrategia es segura y eficaz, establecieron tres grupos de pacientes que fueron evaluados en un ensayo clínico controlado y aleatorizado, cuyos resultados han sido publicados en la revista 'Journal of American Medical Association' (JAMA).

 

Al primer grupo, denominado A y formado por 53 pacientes, se les administró células madre de su propia médula más ciclosporina o tacrólimus para la terapia de mantenimiento. El grupo B (52 pacientes) también recibió células de su médula junto con una baja dosis de ciclosporina o tacrólimus, un 80% de la dosis estándar. Y por último, el grupo C (51 pacientes), que era el grupo control, recibió el tratamiento clásico desde el inicio, es decir, anticuerpos interleucina 2 más ciclosporina o tacrólimus. Los riñones que se trasplantaron a los participantes procedían de uno de sus familiares.

Entre los 13 y los 30 meses después del trasplante, la supervivencia del paciente y del injerto fue similar en todos los grupos. La recuperación de la función renal fue más rápida en los enfermos que recibieron las células madre en comparación con los del grupo control. Además, al año del seguimiento se detectó un significativo descenso en el riesgo de infecciones oportunistas en el grupo de las células mesenquimales.

"En nuestro ensayo aleatorizado y prospectivo realizado con un gran grupo de pacientes, comprobamos que la infusión autóloga de células madre de la médula ósea podría reemplazar la terapia de inducción con anticuerpos interleucina 2 en trasplantes de riñón de vivo de parientes. Los receptores de estas células mostraron menor frecuencia de rechazo agudo, confirmada con biopsia, en los primeros seis meses que el grupo control. Extender la vigilancia de los participantes permitirá valorar a largo plazo los efectos de esta estrategia sobre la función del injerto renal, la supervivencia y la seguridad", concluyen los autores.

Entusiasta también se muestra el director de la ONT, esta estrategia "consigue unos resultados buenos y disminuye la dosis de ciclosporina o tacrólimus, que son medicamentos tóxicos, caros y que están relacionados con el rechazo crónico. Este trabajo amplía el abanico de posibilidades tras un trasplante. Es un procedimiento muy interesante y el camino que abre es muy prometedor".

 

 

 

 

En cuanto a la generalización de los resultados, Matesanz señala que "este tipo de tratamiento con células madre de la médula ósea ya se viene utilizando en el trasplante de médula ósea o en enfermedades como la esclerosis lateral amiotrófica y, en principio, y a medio plazo, no ha causado efectos secundarios importantes. No obstante, de momento este estudio sólo ha mostrado su seguridad en el trasplante renal de donante vivo emparentado. No se puede extrapolar y decir que vale para cualquier tipo de trasplante. Habrá que ver qué da de sí y cuántos equipos lo probarán".

 

 

BLEFARITIS , previa a una cirugía

Escrito por drodriguezchico 26-03-2012 en General. Comentarios (0)

 

 

 

El tratamiento de la blefaritis ,antes de una cirugía de catarata, básico para estabilizar la película lagrimal y mejorar la función visual

 

Algunas veces los médicos podemos llegar a estar disgustados, porque el paciente tiene una agudeza de la 1 , pero no está contento después de la operación, debido a una persistente sensación de cuerpo extraño o irritación. La blefaritis puede contribuir a romper la película lagrimal, y a alterar  la calidad de la imagen . Ciertamente, el diagnóstico y  el tratamiento antes de la cirugía es preferible, y el impacto de la blefaritis puede ser pasado por alto. Si no se maneja ésta en el pre-operatorio,  la película lágrimal y  la función visual estará deteriorada después d e la cirugía.

 



En primer lugar, es importante evaluar si hay ojo seco y/o alergia. Esto puede ser descartado por un cuidadoso examen de la conjuntiva para la reacción inflamatoria y una prueba de BUT. La blefaritis se puede presentar en relación con estos problemas y, si ese es el caso, todas las condiciones deben ser tratadas.

En las blefaritis anteriores, los pacientes pueden tener los desechos o collaretes en las pestañas. El tratamiento va dirigido a la eliminación de este material, tradicionalmente con champú de bebé diluido. Otro menos pensado, pero igualmente importante causa de la blefaritis anterior es el crecimiento excesivo de Demodex.


Las blefaritis posteriores  se pueden detectar como espesamiento de las glándulas de Meibomio. Otros hallazgos pueden incluir telangiectasias , película lagrimal espumosa. La terapia tradicional ha incluido compresas calientes y masajes tapa para aflojar las secreciones de las glándulas de Meibomio. Los tratamientos adicionales incluyen la terapia con antibióticos y antiinflamatorios. Los antibióticos no sólo disminuyen el crecimiento excesivo de bacterias en la superficie ocular, sino también para mejorar la función de las glándulas de Meibomio . La Minociclina oral se ha encontrado útil para normalizar los ácidos grasos de la glándula de Meibomio, y la tetraciclina se ha demostrado que inhibe la producción de lipasa . De hecho, la tetraciclina es extremadamente eficaz en el tratamiento de la blefaritis asociada con la rosacea.


La terapia nutricional, como  los suplementos de ácido graso omega-3, también pueden mejorar la calidad de las secreciones de las glándulas de Meibomio. 


En mi práctica diaría he encontrado que la mayoría de los pacientes con blefaritis posterior , antes de la cirugía  de cataratas, tengo que empezar el tratamiento con una combinación de antibióticos / esteroides, junto a la limpieza de los bordes palpebrales.